Descripción
El Lancia Delta Integrale 16V Group N representa una de las expresiones más auténticas del vínculo entre los coches de calle y la competición. Desarrollado para competir en la categoría Group N del Campeonato del Mundo de Rallyes, este modelo mantuvo gran parte de la base mecánica del Delta Integrale de producción, demostrando la calidad y la eficacia del diseño original ideado por Lancia. A finales de los años 80 y principios de los 90, Lancia dominó la escena del rally como ninguna otra marca, ganando seis títulos consecutivos de constructores en el Mundial de Rallyes. El Delta Integrale fue la razón principal de ese éxito, impulsado por nombres legendarios como Miki Biasion, Juha Kankkunen, Didier Auriol y Markku Alén. La versión Group N era la categoría más cercana a los coches aptos para circular por carretera. Las normas exigían conservar una gran parte de los componentes originales, lo que convertía a estos coches en auténticas máquinas de competición derivadas directamente del modelo disponible para el público. Esta cercanía es, precisamente, uno de los factores que más contribuyen a su fascinación entre los aficionados.
Equpipada con el renombrado motor turbo de 2. 0 litros y 16 válvulas y con tracción total permanente, la versión Group N del Delta Integrale destacaba por su tracción extraordinaria, su robustez mecánica y su efectividad en cualquier tipo de superficie. La inteligente distribución del par a las cuatro ruedas permitía aprovechar al máximo la potencia disponible, ofreciendo niveles de confianza y prestaciones poco habituales en aquella época. A diferencia de otros coches de competición con modificaciones más radicales, el Group N mantuvo el carácter original del Delta Integrale: una dirección comunicativa, una conducción predecible y una conexión sólida entre el piloto y la máquina. Justo esa combinación de simplicidad mecánica y alta eficiencia fue la que lo hizo tan competitivo.
Hoy, un Lancia Delta Integrale 16V Group N es mucho más que un coche de competición. Es una pieza de la historia del rally, que representa una de las etapas más gloriosas del Campeonato Mundial y un periodo en el que los coches que competían al máximo nivel mantenían un vínculo directo con los modelos de calle. Su rareza, autenticidad y pedigrí deportivo lo convierten en uno de los coches históricos de competición más buscados y respetados por coleccionistas y aficionados al motorsport.



























