Descripción
El Austin Mini es un icono británico, un coche pequeño revolucionario presentado en 1959 por la British Motor Corporation que redefinió la conducción con su motor transversal y su distribución de tracción delantera. Celebrado por su ingeniería ingeniosa y su caracter inconfundible, el Mini se convirtió rápidamente en un símbolo de la Gran Bretaña de los años 60, admirado tanto por su agilidad y encanto como por su impacto cultural.
Registrado por primera vez en 1964, este ejemplar de excelente presentación está acabado en un exterior granate profundo, complementado por un interior clásico en tono topo, una combinación de colores que captura perfectamente la elegancia discreta de la época. Habiendo tenido apenas dos antiguos propietarios, ambos de la misma familia, este es en todos los sentidos un coche de una sola familia desde que salió de fábrica, una rareza que habla mucho del cuidado y afecto que ha recibido a lo largo de su vida.
En 2013, se invirtieron extraordinarios £20, 000 en una restauración integral, con facturas detalladas en archivo documentando el trabajo realizado. El motor fue completamente desmantelado y reconstruido, asegurando la integridad mecánica y un rendimiento suave propio de su herencia. La carrocería y el chasis fueron restaurados a un alto estándar, incluida la colocación de nuevos guardabarros delanteros y nuevos travesaños exteriores, entre una serie de trabajos adicionales, culminando en un rejuvenecimiento minucioso y respetuoso. Antes de esta restauración, el coche no se movía durante más de 26 años, lo que hace la transformación aún más notable.
El historial de archivos refuerza su atractivo, con registros MOT desde 1980 hasta 1984, ofreciendo una fascinante instantánea de su vida anterior. Hoy el odómetro marca 30, 660 millas, con hitos registrados de 30, 647 millas en 2017, 3, 628 millas en 2016 y 30, 620 millas en 2014, reflejando su uso cuidadoso y contenido en los últimos años.
Este Austin Mini representa una oportunidad para adquirir un ejemplar encantador y plenamente restaurado de uno de los clásicos de la motorización británicos más queridos. Es un coche que debe verse y apreciarse en persona para comprender plenamente la calidad de su restauración y la calidez de su historia.
La visita es estrictamente con cita previa, donde este encantador Mini espera a su próximo custodio.












