Descripción
Precio bajo pedido --- Este excepcional Buick Indy 500 Racer impulsado por un potente motor de 8 cilindros es sin duda un ejemplo que llama la atención al verlo y al escucharlo. Al estar en condiciones óptimas, ¡este es el coche que quieres para experimentar la emoción de las carreras de los años 1930!
Exterior:
El exterior de este Buick Indy Racer de 1931 es un impresionante homenaje a la ingeniería de los primeros deportes de motor. Su carrocería de aluminio formado a mano, acabada en un marón profundo y brillante, le confiere una presencia elegante pero agresiva.
La carrocería de aluminio está en condiciones impecables y ha sido repintada recientemente por un pintor aeronáutico. La parte delantera cromada es muy brillante y casi nueva. Se añadirá una funda de cuero en la carrocería justo detrás de los asientos.
El coche también viene con tapacubos Buick.
Interior:
El interior de este Buick Indy Racer de 1931 irradia el encanto vintage de las carreras. El asiento de cuero marrón oscuro ofrece un toque sorprendentemente lujoso, combinando comodidad con estilo clásico. El túnel expuesto del eje de transmisión y la palanca con la empuñadura roja añaden a su estética cruda y con propósito. El aislamiento reflectante al calor recubre la cabina, mostrando una artesanía cuidada, mientras que el volante negro en ángulo completa la sensación auténtica de estar listo para la carrera. Es un espacio bellamente restaurado que captura el espíritu de los primeros deportes de motor.
Mecánica:
Este Buick Indy Racer de 1931 está propulsado por un motor Buick Fireball en línea de ocho cilindros—una planta de potencia icónica conocida por su rendimiento suave y su par. El compartimento del motor está hermosamente restaurado, con la tapa de válvulas verde menta característica y cuatro carburadores de tiro ascendente, dándole una elegancia mecánica auténtica. Es una mezcla llamativa de ingeniería vintage y diseño con propósito, perfectamente adecuada para un coche hecho para la competición.











