Descripción
Vehículo objeto de restauración integral realizado en Alemania.
Posibilidad de aceptar permutas de nuestro agrado.
La Mercedes-Benz 190 SL de 1962 representa una de las roadsters europeas más elegantes de los años ’50 y ’60, icono de estilo y refinamiento firmado por la casa de Stuttgart. Derivada estéticamente de la legendaria 300 SL, recupera sus líneas armoniosas y proporcionadas, adaptándolas a un coche más accesible pero igualmente fascinante. El diseño se caracteriza por formas suaves, capó largo y laterales limpios, realzados por detalles cromados y por la típica parrilla Mercedes con estrella central, elementos que confieren al vehículo una elegancia atemporal.
El habitáculo está diseñado para ofrecer confort y calidad, con una configuración de dos plazas bien acabada y acogedora. Los materiales utilizados son de alto nivel para la época, con amplio uso de cuero e insertos cuidados, mientras que la instrumentación es completa y está dispuesta de forma clara y elegante. La posición de conducción es cómoda y relajada, más orientada al placer de la conducción turística que a la deportividad extrema, haciendo de la 190 SL ideal para viajes al aire libre con el puro estilo “gran turismo”.
Debajo del capó hay espacio para un motor de cuatro cilindros de 1. 9 litros, capaz de entregar unas 105 CV, acoplado a una transmisión manual de 4 marchas. El rendimiento es equilibrado y acorde a la vocación del vehículo. Más que la pura deportividad, la 190 SL apunta a una conducción fluida y progresiva, realzando el confort y el agrado de uso, acompañados de una buena fiabilidad mecánica.
Desde el punto de vista técnico, la unidad adopta soluciones avanzadas para la época, con suspensión delantera independiente y un comportamiento en carretera estable y seguro. La calidad constructiva de Mercedes garantiza solidez y durabilidad con el tiempo, características que contribuyeron a su éxito internacional, sobre todo en el mercado americano. Hoy la 190 SL es una de las clásicas más buscadas y apreciadas, gracias a su perfecto equilibrio entre elegancia, historia y un encanto atemporal.











