Descripción
Presentada en el Salón de Ginebra de 1998, la Rolls-Royce Silver Seraph marca un hito clave en la historia de la marca, que en aquel momento atravesaba una plena transición industrial y financiera. Reemplaza la envejecida serie « SZ » (Silver Spirit, Mulsanne), que quedó obsoleta tras más de veinte años de trayectoria. Incapaz de desarrollar un nuevo modelo por sí misma, Rolls-Royce concluye un acuerdo de colaboración técnica con BMW, que proporciona, entre otros, el motor y varios elementos mecánicos.
La Silver Seraph está así equipada con un V12 BMW M73 de 5, 4 litros que desarrolla 326 CV, ya conocido en la BMW 750i/ iL, haciéndola la primera Rolls-Royce V12 desde la Phantom III. Asociado a una caja de cambios automática ZF, este motor da prioridad al silencio y a la suavidad más que a la deportividad. Las suspensiones, muy confortables, confirman su posicionamiento de limusina de lujo, orientada al bienestar de los pasajeros.
El habitáculo perpetúa la tradición de Rolls-Royce con chapas de madera, cuero Connolly, moquetas gruesas y un aislamiento excepcional, a pesar de algunos mandos de origen BMW considerados menos elegantes. La experiencia a bordo sigue siendo única, dominada por la quietud, el refinamiento y una atmósfera exquisitamente silenciosa.
El diseño exterior, firmado por Steve Harper, adopta un retro-diseño elegante y discreto, rindiendo homenaje a los modelos históricos de la marca (Shadow, Cloud). Con sus dimensiones imponentes, la Seraph impone una presencia majestuosa.
Víctima de la separación entre Volkswagen (Bentley, fábrica de Crewe) y BMW (nombre Rolls-Royce), la Silver Seraph vio acortada brutalmente su carrera. Producida hasta 2002, solo se ensamblaron 1. 570 ejemplares, de los cuales 127 eran versiones de chasis largo Park Ward.
Rara y a menudo subestimada, hoy en día continúa siendo un testimonio único de Rolls-Royce.










